¿CORTINA?

A raíz de la retrógrada iniciativa de Alfonso Ramirez Cuellar de emprender acciones contra

 los bienes y privacidad de los ciudadanos se han desprendido inquietantes preguntas que están más en la conclusión que en la especulación. “es una cortina de humo para desviar la atención de la pandemia fuera de control “. “Se trata de un buscapiés para atentar contra la propiedad privada”, “es un ejercicio del Foro se São Paulo para imponer el comunismo en Mexico”, “ es para no darnos cuenta del fracaso de la Guardia Nacional y la militarización del país”. Estas son apenas unas muestras de lo que el propio gobierno ha generado entre la población. Intentan ser observaciones alrededor de problemas vigentes. Es, en primer término un reflejo de la caída de la credibilidad en la cuarta transformación. Es, también, una demostración de los contrasentidos cotidianos desde el poder. Es permitir que políticos y legisladores fijen su atención y reconocimiento en dictadores ajenos y en sistemas de dominio a base de mantener una sociedad inculta y pobre. Es, desde la más alta tribuna no gobernar sino desquitarse. Nadie podría desmentir estas anotaciones que una tras otras, sumadas, dan aviso de alerta. Pronto nos enteraremos la serie de mentiras sobre el número de fallecimientos por coronavirus, Sheinbaum ya reconoció públicamente que las cifras son mayores a las oficiales y Lopez Gatell se ha desgastado, repito, por querer jugar a la política. Casi la mitad de los gobernadores no le creen y disponen protocolos sanitarios dispares pero urgentes en cada Entidad. Al tiempo sabremos que Ramirez Cuellar no actúa solo. Veremos cómo hay ligas y complicidad con grupos criminales entre políticos en ejercicio. Sabremos que si hay intentos por la reelección. Caeremos en una curva descendente de la economía atribuyendo esta al pasado y a la pandemia. Veremos nuestra abierta sumisión a trump. Seremos aislados en el mundo por nuestra política energética.
Los caprichos del tren Maya y el aeropuerto de Santa Lucía quedarán históricamente como monumentales errores. Veremos muchos nombres y apellidos ligados a la corrupción exagerada a través de las licitaciones. No falta mucho para saber desde dentro quién dejará solo al presidente y este a quien traicionará Y si quiere usted amigo lector vamos revisando estas líneas al paso del tiempo. Y tendríamos que procurar una súper cortina de humo para ocultar los fracaso y pifias. Por lo pronto estamos con pésimos resultados , bajo registro, en los dos primeros años de un gobierno. Y hay quien asegura que las verdaderas confrontaciones, ausencias, reclamos y desajustes se verán cuando inicia la “nueva normalidad histórica y cultural de México”, recontrazas!