No checa, no cuadra el discurso de la presidenta (con a) con lo que realmente ocurre en el país. Sus argumentaciones son endebles y sin sustento.
Vaya, con tratar de sostener que la economía mexicana va bien gracias a Pemex y que los descarrilamientos del Interoceánico son “incidentes” (el mismo término empleó para referirse a la tragedia del Metro cuando se desplomó el 3 de mayo del 2021).
Pero lo mismo ocurrió cuando declaró que no iría a la Fórmula Uno por ser un evento fifi y más tarde presumía su cercanía con Sergio Pérez. En materia de seguridad nacional deja en claro que hay que capturar a enemigos como Jesús Murillo Karam y Ernesto Appel. Todos los demás sospechosos de extorsiones, corrupción, huachicoleo, fraude electoral, robo, saqueo y participan con el crimen organizado están libres, impunes y protegidos bajo la narrativa de que no se han presentado pruebas aún cuando hay cientos de miles de desaparecidos y muertos además de la aprehensión en Estados Unidos de los capos que aquí en México recibieron poder y protección desde el sexenio de amlo en que se convirtieron en los más violentos y peligroso del mundo. Presumen creación de empleo cuando México es una de las naciones con mayor número de informales callejeros (que por cierto evaden impuestos pero pagan cuotas de extorsión a sus líderes y gobernantes). Pero hoy la bomba detonó con la visita de Sheinbaum a Estados Unidos para asistir a la final del Mundial de Fútbol. Llega a invitación del presidente Trump que constantemente en las mañaneras se le acusa de un sujeto carente de información y atentatorio a la soberanía nacional. Por su parte, desde la Casa Blanca se acusa de que México está gobernado por los cárteles y que la presidenta (con a) vive asustada e insegura. Pretendió engañar con aquello de que México no asistió a la Cumbre convocado por Marco Rubio sobre temas de seguridad global porque se trataba de un convocatoria de carácter político. Un ejercicio vital para el equilibrio geopolítico del planeta. Pero eso no interesó, se presenta a un estadio para compartir espacio con la monarquía española atacada desde su gobierno por aquello de la conquista. Bajo esas condiciones acude a un partido de fútbol que ya está considerado el más caro de la historia en ese ramo deportivo. Una diplomacia deprimente, agresiva y de vergüenza. Para colmo, se le cayó la escenografía de la austeridad después de que Delta (por razones metereológicas) canceló en vuelo CanCun/NY donde viajaría Sheinbaum y dejó en claro que dispone a su antojo de los recursos nacionales a su conveniencia. Voló a los Estados Unidos en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana y permite que amlo (quien canceló todo los privilegios, pensiones, seguridad y servicios a los expresidentes) mantenga una cuadrilla de elementos uniformados adicional al uso discrecional de vehículos del Ejército. Termina el Mundial y Sheinbaum habrá de enfrentar la peor crisis de su gobierno por las presiones que vendrán de USA, las traiciones y rompimientos dentro de Morena, la captura de funcionarios en funciones y fundamentalmente por la creciente ausencia de credibilidad de Sheinbaum que movió sus redes para hacer creer que una veintena de mexicanos acarreados en Nueva York que fueron a recibirla al hotel en Manhattan eran multitudes agradecidas de migrantes expulsados del país por el gobierno de amlo y el suyo.