Con el control unipersonal del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, actual Director General, encabezó la Asamblea
General Ordinaria 133, en un ambiente tenso y de incertidumbre, donde repartió descalificaciones, amenazas y ejerció el poder autoritario otorgado por la reciente Reforma a la Ley del Instituto.
La mordaza alcanzó a los reporteros de los diferentes medios de comunicación, que fueron encerrados en una sala alterna y nos se les permitió el ingreso al salón "Jesus Silva Herzog", donde se realizó la asamblea, por órdenes del equipo de comunicación del tabasqueño, para evitar entrevistas y preguntas incómodas.
Ahí, a la asamblea llegaron los representantes de los trabajadores y empresarios, que solo fueron oyentes y "floreros", que escucharon los discursos y las andanadas del Director General y el trillado discurso del Secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, porque les aplicaron también la censura, excluidos en la orden del día de la Asamblea.
Romero Oropeza, abrió los ataques al señalar que antes del sexenio de su amigo López Obrador, el Infonavit estaba destrozado, había toda una red de corrupción con los créditos de los trabajadores, que pagaban varias veces, funcionarios y representantes de los trabajadores y inmigrantes, que eran socios de las Sofoles donde invierte el Infonavit, de despachos de cobranza sin escrúpulos y de notarios que se prestaban a todo tipo de maniobras para despojar a los trabajadores de sus viviendas.
Asombrados y estupefactos, los lideres obreros, empresarios y asistentes escucharon toda una serie de descalificaciones y andanadas, para que Romero Oropeza, se vistiera que todo eso ya se acabó, que la instrucción de su Jefa Claudia Sheimbaum, es que todos los 11 millones de derechoshabientes tengan acceso a la vivienda y que ahora llegó "el humanismo" al Infonavit.
Mientras los reporteros encerrados, impedidos para salir a trabajar, indignados no los dejaron hacer su trabajo y solo se conformaron con ver todo a través de monitores, con mal audio, donde escucharon a Romero Oropeza, que ya está lista la empresa Infonavit Constructora, para edificar viviendas, en principio unas 20 mil a partir de abril próximo, pero el programa son 500 mil y otras tantas instituciones diversas para que en este sexenio 1 millón de familias tengan una vivienda.
También adelantó que se levantará un censo de todas las viviendas abandonadas, que serán alquiladas a trabajadores, se calcula que hay unas 250 mil en estas condiciones, pero aseguró que en todo habrá transparencia, porque la Secretaría de Hacienda, la Comisión Nacional de Valores y la Auditoría Superior de la Federación, supervisarán el manejo de los dineros de los trabajadores.
Se dio a conocer a los integrantes del Consejo y Asamblea, así como órganos colegiados, a quienes se les tomó protesta, de las diferentes organizaciones obreras y empresariales, que estarán vigentes hasta 2030.
Octavio Romero, continuo con los ataques y descalificaciones, sabía que nadie le iba a refutar, porque él tiene voz y veto, mientras que los sectores obreros y empresariales quedaron amordazados, en un ambiente donde dijo que la Asamblea era tripartita, peto que borró con su discurso.
Duró una hora y media la Asamblea, ya Romero Oropeza, había lanzado toda su batería, incluso de un acto de corrupción de una empresa por 5 mil millones de pesos, de las deficiencias de antecesor Carlos Martínez, no se acordó, toda la corrupción fue antes de que llegara el sexenio del morenista López Obrador.
Así terminó la reunión, con la incredulidad de dirigentes obreros y empresariales expresados en sus rostros, donde Rafael Riva Palacio Pontones, líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de Infonavit, relegado a la fila 15, sin figurar en el presidium como en otras asambleas, afirmó que el Infonavit en sus 52 años de fundado, nunca a construido viviendas, ahora anuncian metas que esperemos cumplan, pero remató "todo es un engaño", entrevistado por VISIÓN. LABORAL.
Para Mario Macías, quién era Director Sectorial de los Trabajadores y que ahora tiene un nombramiento de coordinador, un tanto contrario, solo dijo que hay que esperar los resultados, de construcción de vivienda y de que se elabora el censo de las viviendas abandonadas, que dicen se van a alquilar.
Así, terminó una asamblea, a la que asistieron representantes de dependencias del gobierno morenista, Romero Oropeza, salió por una puerta lateral y muy pocos dirigentes obreros y empresarios lo despidieron, incluso un grupo de unos 15 asistentes, empleados del Infonavit provenientes de Pemex, donde es recordado por su ineficiencia, estaban de pie y aplaudían cada vez que la presentadora pronunciaba el nombre del director, los demás guardaban silencio, en una asamblea gélida.
Javier Cerón Espinosa