A los que aún quedamos

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Conocí a Gerson en secundaria, el 15 de marzo cumplió un año de haber sido secuestrado. A la fecha  es parte de los más de 25,000 desaparecidos en México. Ese mismo día Alan y Miguel se sumaron a una lastimosa lista que conforman más de 4,500 jóvenes asesinados al año según una publicación realizada por el Colegio de México en 2012 cuya causa principal es la violencia generalizada en México  y que de acuerdo con un informe del Banco Mundial del mismo año más del 38% de las víctimas de homicidios en México eran jóvenes de entre 10 y 29 años.


El panorama actual no parece cambiar a pesar de los esfuerzos institucionales de las dependencias federales que integran el Programa Nacional de la Prevención Social de la Violencia y Delincuencia debido a que sigue sin atenderse sustancialmente el problema de fondo, deben replantearse las políticas públicas en materia de seguridad dotándolas de una regulación que priorice la protección a derechos humanos y brindársele a las ONG's plataformas de comunicación institucional directa que permitan encauzar todas las demandas sociales que gritamos desesperadamente un freno a la violencia.
¿Por qué un estudiante de 19 años, un futbolista de 15 y un joven de 21 fueron despojados del papel protagónico de sus causas? ¿Qué indigna más si la crueldad con  que habitualmente los delincuentes actúan o la resignación ciudadana de aceptarla como parte de su vida diaria? ¿Cómo es posible que una ominosa y reducida minoría haya sido capaz de imponerse a través de la atrocidad bestial? y ¿Hasta cuándo estaremos dispuestos a dejar de vivir en contubernio con la violencia que asesina a nuestros jóvenes, vulnera a nuestros niños, corrompe a nuestras autoridades y aterroriza a nuestro país?
A los que aún quedamos, debe permanecer en nuestra mente las palabras de Javier Sicilia: "Aunque nuestra era se haya convertido en un tiempo de penuria, nosotros decimos que todavía no, que aún no"
Paz, Fuerza y Gozo.