Las redes sociales contra los excesos

El viernes pasado, comensales del restaurante “Máximo Bistrot”, fueron interrumpidos por una inspección y verificación irregular de autoridades de la Procuraduría Federal del Consumidor, debido a una queja interpuesta por quien, delante de propios y extraños, presumiera de ser hija del titular de esta dependencia.

Según reseñas que obran en diversos medios de comunicación, la hoy famosa #LadyProfeco se molestó porque no le fue asignada una mesa en el lugar y momento que ella lo deseó y, como consecuencia, solicitó el apoyo del personal de la Profeco quienes procedieron a realizar la verificación y clausuras correspondientes. Inmediatamente los comensales, molestos por el operativo notoriamente irregular, comenzaron a tomar imágenes y a subirlas a las redes sociales, difundiendo el hecho y condenando el actuar y desempeño de las autoridades lo que provocó que el operativo se detuviera y no se llevase a cabo ninguna clausura.

Así, una vez más, las redes sociales dan muestras claras y contundentes de ser instrumentos de gran utilidad para garantizar la transparencia en el actuar de las autoridades. Efectivamente, sirven para incrementar la comunicación de ideas y la transparencia en el actuar público. Su uso cotidiano y su acceso a través de dispositivos móviles permiten la expansión de los mensajes con mayor eficacia que cualquier otro de los medios tradicionales, lo que hace que las denuncias sean casi presenciales, con lo que se han llegado a evitar excesos en el actuar de la autoridad.

Así las tentaciones por retomar las rutas del autoritarismo encuentran una barrera adicional: la denuncia, casi instantánea, que nos brinda la tecnología. Muestra clara de ello es este caso que, lamentablemente, nos recuerda una realidad que, paulatinamente, hemos tratado de desterrar como sociedad: la prepotencia y el despotismo.

De este modo, los funcionarios públicos tendrán de comprender que los tiempos cambian y que, muy lejos quedaron aquellos “sueños húmedos” de retomar el poder con pretensiones virreinales. Hoy la responsabilidad es mayor, pues fueron electos por una sociedad que demanda seguridad, certeza y eficacia del gobierno, al tiempo que desdeña, sanciona y condena aquellas actitudes que traigan consigo el rancio olor del autoritarismo que mucho lastimó la confianza en las instituciones del estado.

Entretelones

Mientras el país demanda acciones contundentes de gobierno, los partidos políticos dejan de lado los acuerdos por el país en pos de procesos electorales y de vendettas por la denuncia del gobierno en contra de la administración anterior. ¿Hasta cuando habremos de encontrar un compromiso patriótico en vez de partidario? Quizá en otra vida