La vacuna, inquietud, duda, miedo, incertidumbre, esperanza o solución

A 215 años de la creación de las vacunas en el mundo, la población se sigue cuestionando el origen y su consecuencias ¿de verdad la vacuna es la esperanza y solución a la pandemia?, o ¿nos van a matar?, ¿la quieren aplicar para meternos un microchip y controlarnos?, ¿quieren acabar con los
adultos mayores?, ¿si alcanzará para todos?, ¿se está usando con fines político-electorales?, ¿me la pongo o no?, ¿me servirá o no?, ¿me hará daño? o ¿me protegerá para que ya no me dé el virus?, como esas, muchísimas dudas, preguntas e inquietudes, circulan actualmente, ya que lo que estamos viviendo ha causado intranquilidad y miedo.
Quiero hacer mención sobre la historia de las vacunas en el mundo, estas datan del siglo VII, cuando budistas indios ingerían veneno de serpiente con el fin de ser inmune a sus efectos. Y en el siglo X, el pueblo chino practicaba la variolización con el fin de inocular el virus de la viruela, a mediados del siglo XVIII, el médico inglés Francis Home, realizó algunos intentos de inmunización contra el sarampión; Eduardo Jenner, fue quien marcó una nueva etapa en la historia de la inmunización, conociéndosele mundialmente como el padre de la vacunación, al escuchar a una campesina del condado de Berkeley en Escocia, que decía que no podía padecer la enfermedad pues ya había sido afectada por la viruela del ganado vacuno. Después de graduado, dedicó muchos años de investigación al estudio de la vacunación, y el 14 de mayo de 1796 inoculó al niño James Phipps la linfa de una pústula de viruela obtenida de la ordeñadora Sara Nelmes que había contraído la enfermedad. Posteriormente para comprobar la eficacia de la vacunación inoculó al mismo niño con virus de viruela humana y nunca enfermó. Sus resultados los publica en 1798 en Variolae Vaccinae, y en menos de 10 años esta vacunación se había extendido al mundo entero.
A finales del siglo XIX se habían realizado importantes investigaciones en el campo de la microbiología y la inmunología, como los descubrimientos del químico y biólogo francés Louis Pasteur, al descubrir en 1885 la vacuna antirrábica humana. El bacteriólogo español Jaime Ferrán, descubre una vacuna anticolérica. En 1887, Beumer y Peiper realizan las primeras pruebas experimentales de una vacuna contra la fiebre tifoidea, seguidos un año después por Chantemasse y Vidal, pero con la diferencia de que estaba compuesta de bacilos muertos y no vivos. En 1896 Fraenkel, Beumer, Peiper y Wrigth comienzan la primera vacunación antitifoídica con fines profilácticos. En 1892 Haffkine, bacteriólogo ruso preparó la primera vacuna contra la peste.
 
En el siglo XX Albert Calmette y Camile Guerin en 1922 la vacuna contra la tuberculosis. En el año 1923, el veterinario francés, Gaston Ramón desarrolla la inmunización activa contra la difteria, y ese mismo año Thorvald Madsen, médico danés, descubre la vacuna contra la tosferina. En 1932 Sawver, Kitchen y Lloyds descubren la vacuna contra la fiebre amarilla y en 1937 Salk, produce la primera vacuna antigripal inactivada. Posteriormente, en 1954 descubre la vacuna antipoliomielítica.
Ya en la década de los 60 (1966) Hilleman y sus colaboradores obtienen la vacuna antiparotidítica y al año siguiente Auslien descubre la del Neumococo. En 1968 Gotschlich crea la vacuna antimeningocóccica. En 1970 David Smith, había desarrollado la vacuna contra el Haemophilus influenzae y pasados 3 años Takahasi descubre la vacuna contra la varicela. En 1976 Maupas y Hilleman elaboran la vacuna contra la hepatitis B y la medicina cubana en el año 1987 la vacuna contra el meningococo B por la doctora Concepción de la Campa.