Campeche con el semáforo epidemiológico en amarillo no es casual, hay que conocer a los campechanos para entender porque es el primer estado que pone el semáforo en ese color. Empieza a dejar la emergencia. Va por el camino correcto pero todavía falta.

Si la pandemia en el mundo es una llamada de atención para la sociedades, un escarmiento para cambiar y enderezar el rumbo, por lo visto, no termina de entenderse de esa manera y mucho menos de asimilarse. Persisten defectos y vicios, en todos los ámbitos.