El Provocador Injerencista

No fue el gobierno de México, ni siquiera la presidencia como institución, fue López Obrador el que a título personal.

desafió, insultó y provocó al gobierno de Ecuador con una posición abiertamente injerencista como ya lo había hecho con España, Panamá, Perú, Canadá, El Vaticano y Argentina. La actitud de amlo de peleonero de barrio está constantendo mucho al país. Su arrogancia lo impulsa a descalificar a democracias ajenas a tal punto que se le considera persona non grata como en Perú. sí, amlo se ha empeñado en constatar que es un verdadero peligro para México. En Ecuador el ex vicepresidente de Ecuador, Jorge David Glas Espinel, quien es condenado por dos casos de corrupción (incluido el cohecho de Odebrecht), se encontró cumpliendo con un arraigo en su domicilio, cuando decidió “hospedarse” en la embajada de México en Quito. El vicepresidente llegó a nuestra casa diplomática el domingo 17 de diciembre de 2023 pero oficialmente no solicitó “asilo” sino “protección”, según el comunicado de la propia Secretaría de Relaciones Exteriores en México. De acuerdo a Anabel Hernández “se sabe que, el ex vicepresidente de Ecuador está inmerso en una investigación de la DEA por su asociación delictuosa con el Cártel de Sinaloa. Por eso la protección de @lopezobrador_”. Sumado a esto, Ismael Tovar Herrera, excolaborador del gobierno ecuatoriano, fue contratado para trabajar en el Palacio Nacional como coordinador de contenidos digitales. Y ahora está en la nómina de la oficina de Sheinbaum/Batres en la CDMX. Por los arrebatos de AMLO y ahora su victimización ante los órganos internacionales de justicia, pueden revertirse porque no se concede asilo a prófugos de la justicia sino a quienes son perseguidos políticos. La Convención sobre Asilo Diplomático de Caracas de 1954, conocida como la Convención de Caracas, otorga el derecho del Estado asilante (México) para determinar si la persona solicitante (Glas) es perseguida “por motivos o delitos políticos”. La SRE informó: “En caso de que Jorge Glas formalice una solicitud de asilo político, el gobierno de México la analizará detenidamente y recabará la información necesaria para proceder como corresponde, de conformidad con los tratados internacionales pertinentes de los que México y Ecuador son parte y con el derecho internacional consuetudinario en la materia”. Pero después de tres largos meses, Glas no presentó solicitud de asilo. Ahora bien si México concede el asilo estaría protegiendo a un funcionario convicto y sentenciado por corrupción. Si rechaza el asilo por no existir motivos políticos, lo debería de entregar de inmediato a las autoridades ecuatorianas. Precisemos: no resulta lícito conceder asilo a personas que al tiempo de solicitarlo se encuentren inculpadas o procesadas en forma ante tribunales ordinarios competentes y por delitos comunes..."dicta la Convención de Caracas. Pero para los desmemoriados analistas pro gobierno que no atinan a señalar actos anteriores se les recuerda que el 21 de febrero de 1981,las Tropas Especiales de Cuba tomaron por la fuerza la embajada de Ecuador para arrestar a disidentes que buscaban asilo. Asunto conveniente no mencionar. Las declaraciones temerarias de AMLO hacia Ecuador sobrepasan límites. Dijo que les mataron a Fernando Villavicencio (excandidato presidencial) para que no gane las elecciones la candidata del señor Correa. Villavicencio fue ejecutado por las mafias que cohabitaron con el Sr Correa y que una expresión del hoy fallecido, intervino el crimen organizado de México. AMLO ha calificado a las fuerzas armadas ecuatorianas como “fachos” es decir fascistas. Mientras el protegido del año, Glas, está juzgado, sentenciado y con dos sentencias además de ser considerado “peligroso” por crimen organizado y por cohecho. El Ecuador no ha violado las disposiciones de inmunidades y privilegios diplomáticos. AMLO si violento el acuerdo de asilo político de 1953 aprobado en el sistema Interamericano. Una conducta similar como cuando se saltó las leyes internacionales para entregar al Perú la presidencia de la Alianza del Pacífico señalando que “no quiero legitimar un golpe de Estado”. Ecuador como otras naciones no quiere repetir el caso mexicano de ser una nación buena gobernada por malos. Cuidado con las delcarciones que pueda pronunciar ante las autoridades locales e internacionales el señor Glas y que involucren a familiares, políticos y funcionarios del gobierno de México. La DEA tiene lupa sobre este caso. López Obrador no nos debe ofender más. No es gratuito que un funcionario de la embajada Roberto Canseco Martínez, fuera de la casa diplomática, ya en zona ecuatoriana, haya pretendido detener un vehículo en movimiento con un delincuente en su interior, en acto humillante y vergonzoso. El gobierno de México no estaba otorgando asilo, patrocinaba un intento de fuga. La correa ha sido vinculada con las FARC y está documentada. Andrés Openhaimer lo ha escrito y bien “López Obrador, Trump y otros populistas quieren hacernos creer que el mundo se divide entre “fachos” y “socialistas”, como si no hubiera nada entre medio. Pero la disyuntiva hoy día no es entre derecha e izquierda, sino entre democracia y autocracia”. Por el bien de México que el salpicadero de corrupción de Glas no alcanza a la mal llamada “cuarta transformación”. El gobierno de México está obligado a confirmar si otorgó asilo o solo protección al ecuatoriano. México pide prestarse solamente para permitirle darse cuenta de la fuga como lo hicieron tiempo atrás con el prófugo Julio César Godoy.AMLO ha calificado a las fuerzas armadas ecuatorianas como “fachos” es decir fascistas. Mientras el protegido del año, Glas, está juzgado, sentenciado y con dos sentencias además de ser considerado “peligroso” por crimen organizado y por cohecho. El Ecuador no ha violado las disposiciones de inmunidades y privilegios diplomáticos. AMLO si violento el acuerdo de asilo político de 1953 aprobado en el sistema Interamericano. Una conducta similar como cuando se saltó las leyes internacionales para entregar al Perú la presidencia de la Alianza del Pacífico señalando que “no quiero legitimar un golpe de Estado”. Ecuador como otras naciones no quiere repetir el caso mexicano de ser una nación buena gobernada por malos. Cuidado con las delcarciones que pueda pronunciar ante las autoridades locales e internacionales el señor Glas y que involucren a familiares, políticos y funcionarios del gobierno de México. La DEA tiene lupa sobre este caso. López Obrador no nos debe ofender más. No es gratuito que un funcionario de la embajada Roberto Canseco Martínez, fuera de la casa diplomática, ya en zona ecuatoriana, haya pretendido detener un vehículo en movimiento con un delincuente en su interior, en acto humillante y vergonzoso. El gobierno de México no estaba otorgando asilo, patrocinaba un intento de fuga. La correa ha sido vinculada con las FARC y está documentada. Andrés Openhaimer lo ha escrito y bien “López Obrador, Trump y otros populistas quieren hacernos creer que el mundo se divide entre “fachos” y “socialistas”, como si no hubiera nada entre medio. Pero la disyuntiva hoy día no es entre derecha e izquierda, sino entre democracia y autocracia”. Por el bien de México que el salpicadero de corrupción de Glas no alcanza a la mal llamada “cuarta transformación”. El gobierno de México está obligado a confirmar si otorgó asilo o solo protección al ecuatoriano. México pide prestarse solamente para permitirle darse cuenta de la fuga como lo hicieron tiempo atrás con el prófugo Julio César Godoy.AMLO ha calificado a las fuerzas armadas ecuatorianas como “fachos” es decir fascistas. Mientras el protegido del año, Glas, está juzgado, sentenciado y con dos sentencias además de ser considerado “peligroso” por crimen organizado y por cohecho. El Ecuador no ha violado las disposiciones de inmunidades y privilegios diplomáticos. AMLO si violento el acuerdo de asilo político de 1953 aprobado en el sistema Interamericano. Una conducta similar como cuando se saltó las leyes internacionales para entregar al Perú la presidencia de la Alianza del Pacífico señalando que “no quiero legitimar un golpe de Estado”. Ecuador como otras naciones no quiere repetir el caso mexicano de ser una nación buena gobernada por malos. Cuidado con las delcarciones que pueda pronunciar ante las autoridades locales e internacionales el señor Glas y que involucren a familiares, políticos y funcionarios del gobierno de México. La DEA tiene lupa sobre este caso. López Obrador no nos debe ofender más. No es gratuito que un funcionario de la embajada Roberto Canseco Martínez, fuera de la casa diplomática, ya en zona ecuatoriana, haya pretendido detener un vehículo en movimiento con un delincuente en su interior, en acto humillante y vergonzoso. El gobierno de México no estaba otorgando asilo, patrocinaba un intento de fuga. La correa ha sido vinculada con las FARC y está documentada. Andrés Openhaimer lo ha escrito y bien “López Obrador, Trump y otros populistas quieren hacernos creer que el mundo se divide entre “fachos” y “socialistas”, como si no hubiera nada entre medio. Pero la disyuntiva hoy día no es entre derecha e izquierda, sino entre democracia y autocracia”. Por el bien de México que el salpicadero de corrupción de Glas no alcanza a la mal llamada “cuarta transformación”. El gobierno de México está obligado a confirmar si otorgó asilo o solo protección al ecuatoriano. México pide prestarse solamente para permitirle darse cuenta de la fuga como lo hicieron tiempo atrás con el prófugo Julio César Godoy.No es gratuito que un funcionario de la embajada Roberto Canseco Martínez, fuera de la casa diplomática, ya en zona ecuatoriana, haya pretendido detener un vehículo en movimiento con un delincuente en su interior, en acto humillante y vergonzoso. El gobierno de México no estaba otorgando asilo, patrocinaba un intento de fuga. La correa ha sido vinculada con las FARC y está documentada. Andrés Openhaimer lo ha escrito y bien “López Obrador, Trump y otros populistas quieren hacernos creer que el mundo se divide entre “fachos” y “socialistas”, como si no hubiera nada entre medio. Pero la disyuntiva hoy día no es entre derecha e izquierda, sino entre democracia y autocracia”. Por el bien de México que el salpicadero de corrupción de Glas no alcanza a la mal llamada “cuarta transformación”. El gobierno de México está obligado a confirmar si otorgó asilo o solo protección al ecuatoriano. México pide prestarse solamente para permitirle darse cuenta de la fuga como lo hicieron tiempo atrás con el prófugo Julio César Godoy.No es gratuito que un funcionario de la embajada Roberto Canseco Martínez, fuera de la casa diplomática, ya en zona ecuatoriana, haya pretendido detener un vehículo en movimiento con un delincuente en su interior, en acto humillante y vergonzoso. El gobierno de México no estaba otorgando asilo, patrocinaba un intento de fuga. La correa ha sido vinculada con las FARC y está documentada. Andrés Openhaimer lo ha escrito y bien “López Obrador, Trump y otros populistas quieren hacernos creer que el mundo se divide entre “fachos” y “socialistas”, como si no hubiera nada entre medio. Pero la disyuntiva hoy día no es entre derecha e izquierda, sino entre democracia y autocracia”. Por el bien de México que el salpicadero de corrupción de Glas no alcanza a la mal llamada “cuarta transformación”. El gobierno de México está obligado a confirmar si otorgó asilo o solo protección al ecuatoriano. México pide prestarse solamente para permitirle darse cuenta de la fuga como lo hicieron tiempo atrás con el prófugo Julio César Godoy.

CARLOS RAMOS PADILLA
*Conductor del programa VaEnSerio izzi 135 y radio mexiquense