Policías deficientes e improvisadas

sinpunto

México tiene muchos problemas y parece que la mayor parte de ellos se han estacionado en el tiempo y no hemos podido moverlos porque no atinamos a encontrarles solución o al menos algunos paliativos que nos hagan la vida un

poco mas llevadera. Resulta difícil aceptar que se nos están acumulando, pero el primer paso para resolver un problema es aceptar que ese problema existe, y en el caso que nos ocupa son varios los que repercuten entre nosotros porque están en lazados entre sí, es decir, uno incide en los demás y viceversa. La pobreza está ligada a muchos problemas más, y hasta en tanto no seamos capaces de resolverlos en conjunto seguiremos en la misma espiral que hasta ahora ha evitado que como sociedad tengamos mejores condiciones de vida.

Y cuando me refiero a la sociedad es que todos los sectores, estratos y niveles, estamos metidos en la misma dinámica, y de no hacer algo que nos haga cambiar percepciones, las cosas tenderán al agravamiento. Uno de los muchos problemas que sigue manteniendo en vilo a este país es el de la seguridad Pública. Y no es que hayamos fallado en el diagnóstico, el análisis y las consecuencias, es que no hemos hecho lo adecuado para terminar de una vez por todas con ese flagelo que sigue lastimando a los mexicanos en cada una de las regiones del país.

De acuerdo a la asociación civil "Causa en Común" que preside María Elena Morera, las limitaciones en las policías obedecen a la debilidad del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que aparte de todo no da seguimiento a los recursos que otorga a los estados ni a los objetivos para los cuales fueron destinados. Lo peor es que las principales fallas que se presentan en las policías están relacionadas a factores políticos y a la incapacidad para trabajar junto a los ciudadanos, atender a las victimas y fomentar la denuncia. Ni que decir de las fallas en las instituciones policiales producto del régimen especial que la constitución otorga, mismo que limita su desarrollo.

Para decirlo de otra forma, son muchos recursos los que se entregan a los Estados sin dar seguimiento puntual de la forma en que se lo gastan, ni los objetivos para los que fueron destinados. Aunque existan avances, resultan insuficientes ya que hay inconsistencias que limitan atender con prontitud y eficacia la crisis de seguridad que padece el país. Pero también existe otro rubro que vale la pena abordar y denunciar, y es que la mayor parte de los gobernadores siguen delegando la responsabilidad de enfrentar a la delincuencia y han pospuesto el proceso de profesionalización policial a que están obligados, provocando circunstancias como las de Guerrero y Veracruz donde es prácticamente imposible determinar qué institución esta al frente de la seguridad de sus habitantes. Para colmo de males Michoacán y Quintana Roo evitaron el monitoreo, con lo que podemos dar por sentado que no están cumpliéndole al país, ni al Presidente. Al tiempo. This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.