Las argucias del señor López

sinpunto

México ha sido pródigo en hombres y mujeres que se convirtieron en expertos del trapecismo político y que aparecen cada tres años en nuevos cargos tanto en la representación popular como en la administración pública. Y no es que sean políticos

profesionales, de esos que resuelven problemas de la gente, sino más bien profesionales de la política, de esos que en cada lugar y espacio se dedican a todo menos a ver por los intereses de la gente. Esa ha sido nuestra desgracia desde hace muchos lustros, y no son ellos quienes tienen la culpa, sino nosotros que no les pasamos la factura de sus deslices. Pero como dicen por ahí, los pueblos tienen los gobernantes que merecen, y aunque yo no quiera aceptarlo eso es producto de nuestra desidia y de nuestras propias complicidades porque todo les perdonamos.

Sin lugar a dudas uno de los políticos más caros de la historia del país es Andrés Manuel López Obrador. Y no es que pretenda yo denostarlo, pero realizando una ecuación que privilegie el costo beneficio de su forma de hacer política, observamos que no tan solo ha sido bastante caro, también pernicioso porque ha utilizado los cargos en beneficio propio para seguir vigente y mantener el proyecto de alzarse con la Presidencia de la República. Lo único bueno que puede haber en el es su empecinamiento por alcanzar eso que tanto ha deseado, pero el problema es que los hechos en que se vio involucrado cuando fue Jefe de Gobierno de la Ciudad de México parecen indicar que primero están sus intereses, luego sus intereses, y al final sus intereses.

Su habilidad para financiarse con dinero público es infinita, y ha realizado diversidad de negocios con sus amigos para mantener el activismo cuando no tiene empleo. Cuando fue Jefe de Gobierno de la Ciudad de México estableció la costumbre de quitar el diez por ciento del salario a los mandos medios y superiores, con lo que se acumuló una fortuna que no ha terminado de gastar. Imagine usted el diez por ciento de las percepciones de más de treinta mil funcionarios de alto y medio nivel cada treinta días, lo que habla del porque reside en Bosques de las Lomas y sus hijos tienen un nivel de vida que solamente se pueden dar quienes son acaudalados. De ahí el hecho de que uno de sus hijos tenga la posibilidad de pagar yates de lujo para vacacionar con los amigos, y usar tenis con un precio superior a los quince mil pesos.

Definitivamente el señor López Obrador nos ha salido bastante caro porque somos los que pagamos puntualmente nuestros impuestos, con el que se sostienen las estructuras gubernamentales, de donde sale el dinero que el tabasqueño utiliza para mantener su proyecto personal y familiar. No conforme con eso, resulta que una de sus cajas chicas es bastante grande porque cada graduado en la Universidad de la Ciudad de México sale en la nada despreciable suma de once millones de pesos. La realidad indica que ahí es donde tiene y mantiene a sus principales activistas. Al tiempo. This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.