NOCIVO PARA LA SALUD

Muchos de los productos que tanto gustan los mexicanos han pasado a formar parte del catálogo de productos nocivos para la salud, pero tan arraigados en el gusto popular que resulta difícil evitar su consumo. La publicidad para prevención resulta pequeña en comparación con los grandes presupuestos que los emporios destinan para la promoción de sus artículos, lo que coloca en desventaja a las instituciones cuya obligación es velar por el bienestar de los gobernados.

Quizá el camino tenga que ser la aplicación de medidas radicales como ha sido la prohibición de publicitar en los medios masivos de comunicación productos como las bebidas alcohólicas y el tabaco. No es un asunto menor, y tiene que ser discutido con seriedad ya que los efectos nocivos están presentes en gran parte de la población. México tiene el detestable honor de figurar entre los países con mayor propensión a la diabetes, y hasta ahora hemos sido incompetentes para detener nuestra degradada costumbre de alimentarnos. También hay que decir que el oponente no está tan sólo en la renuencia para el cambio de hábitos en los mexicanos, sino en los intereses transnacionales de las empresas que fabrican esos productos nocivos para la salud. La fracción del Partido de la Revolución Democrática en la Cámara de Diputados presento en días pasados un proyecto de reformas a la Ley General de Salud con el propósito de etiquetar los alimentos y bebidas chatarra con la leyenda "el abuso en el consumo de este producto es nocivo para la salud ".

Esta iniciativa deberá ser asumida como un asunto de urgente y obvia resolución por las implicaciones que tiene en la salud pública, sobre todo de nuestros niños, a quienes hemos condenado a padecer una de las enfermedades más letales y con altas posibilidades de degradación corporal. Uno de los problemas que presenta el sector salud es la incapacidad para atender el alto número de pacientes que requieren de los servicios de diálisis y hemodiálisis a causa de este tipo de enfermedades, y en el futuro cercano no habrá presupuesto suficiente para ello. La propuesta del legislador Andres Eloy Martínez Rojas es viable y legislable porque implica la protección del interés común por encima de los intereses de los grandes emporios nacionales y transnacionales. Las cifras que presenta resultan alarmantes, como es el consumo de refrescos que suma 300 millones de cajas al año, y hay más de un millón de puntos de venta. Las estadísticas muestran que de cada 100 pacientes con diabetes, 14 presentan alguna complicación renal y 40 desarrollan ceguera, en tanto que el 30 por ciento de los problemas de pie diabético terminan en amputación. Pero si esto no se acompaña con intensos programas de orientación nutricional el fracaso será la resultante. No es un problema fácil de resolver, pero de seguir así estaremos condenando a nuestros hijos a una muerte prematura. Al tiempo. This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.