LAS EVIDENCIAS DE LO EVIDENTE

sinpunto

No nos hagamos tontos, los grupos anarquistas responden a los intereses de los grupos radicales del perredismo en la Capital de la República, y fueron ellos quienes dieron indicaciones precisas a los diputados en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal para que quitaran la gravedad al delito, a efecto de permitir que recuperaran su libertad después de haber cumplido su propósito de causar desmanes durante la toma de protesta de Enrique Peña Nieto como Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Esa ha sido la mejor muestra del poderío de la corriente que aún lidera René Bejarano. Para decirlo de otra forma, lo que ha venido sucediendo en la Ciudad de México en lo que va de la gestión gubernamental actual, responde a los intereses políticos del señor Ebrard y a sus ansias de convertirse en el único precandidato presidencial del perredismo para la elección del 2018.

La celebración del emblemático Dos de Octubre ha dejado de ser exclusivo de aquellos que encabezaron el Movimiento Estudiantil de 1968 ante la cerrazón de diálogo por parte del gobierno encabezado por Gustavo Díaz Ordaz. Los vándalos protegidos legalmente por las huestes radicales del perredismo citadino no saben ni entienden los motivos de dichas celebraciones, y poco les importa, porque su finalidad es causar desmanes, caos y destrucción, ya que esa es la finalidad inmediata. Para ello los han organizado, para ello fueron entrenados, para ello fueron contratados. Insisto, no podemos hacernos tontos frente una realidad lacerante, o pretender cerrar los ojos ante la perfidia de las falanges radicales cuyos liderazgos han saqueado impunemente las arcas públicas del Distrito Federal durante muchos años.

La política se ha mezclado con la delincuencia en varias estructuras operativas del Partido de la Revolución Democrática. Los integrantes de la Sección XXII que militan en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, se han distinguido siempre por su beligerancia, y con ella han obtenido innumerables prebendas que han mostrado la negligencia o desidia de los gobernantes oaxaqueños. Después de una estadía de casi dos meses causando desmanes y destrozos en el mobiliario urbano de la Ciudad de México y cometer infinidad de delitos, los integrantes de la CNTE se han quitado la máscara. Ya no está en sus prioridades la modificación de las reformas educativas puestas en marcha hace unos días y que fue su bandera durante mucho tiempo.

Esa no es ahora su prioridad porque ya visualizaron que no llegarán a alcanzar su propósito inicial, ahora su demanda son ciento quince millones de pesos para el programa de fortalecimiento del sistema de normales, y para capacitación de docentes. El fin es lo de menos, quieren dinero. Pero también han tenido el descaro de exigir la liberación de cinco compañeros que fueron responsabilizados del secuestro de los sobrinos del Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Gerardo Gutiérrez Candiani, y quienes pertenecen a una de las células del Ejército Popular Revolucionario. Así como han gozado de impunidad con sus actos vandálicos, ahora pretenden negociar la libertad de secuestradores confesos. Insisto el perredismo radical se quita la careta. Al tiempo. This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.