MENDICIDAD EN LA POLÍTICA

sinpunto

Sin lugar a dudas las cosas no marchan bien en este país a causa de la mendicidad de nuestra clase política que antes que ver por el bienestar general lo hacen por los grupos a quienes protegen o pretenden favorecer.

Ni a quien irle entre nuestros representantes populares porque todos reman hacia lo que ellos consideran tiene que ser el modelo de país al que tenemos que arribar la mayor parte de los ciudadanos, sin que nos hayan consultado, por lo que pareciera que el modelo de representación popular o lo que se llama el depósito de nuestra soberanía en las elecciones en que elegimos diputados ha sido rebasado por las circunstancias políticas, o por esa mendicidad a la que me referí en líneas anteriores.

El Partido Acción Nacional ha dado una muestra de ello con el caso de Michoacán. La andanada de declaraciones en torno a la necesidad de la desaparición de poderes, que es facultad expresa del Senado de la República, como el único mecanismo para terminar con la presunta ingobernabilidad y las actividades del crimen organizado. Me parece que este es un brutal acto de irresponsabilidad y se comprueba con la declaración de Luisa María Calderón, quien dijo que elementos del cuerpo de campaña de Fausto Vallejo pactaron con el crimen organizado, y que su regreso es para cumplir las promesas que les hizo en campaña. En el sistema jurídico mexicano al que afirma le corresponde la carga de la prueba, y en el caso que nos ocupa, la senadora Calderón, hermana del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, tiene la obligación de aportar las pruebas que demuestran la certeza de sus acusaciones, pues de lo contrario pudiera ser sujeta de la aplicación de las penas que señala la legislación mexicana.

Por otro lado, es un acto de irresponsabilidad política porque no busca ayudar a solucionar el problema que enfrenta Michoacán, por el contrario, lo que está haciendo es medrar de la circunstancia tan lamentable que están padeciendo sus paisanos. Ni desaparecer poderes asegura a los michoacanos estabilidad y tranquilidad, ni la irresponsabilidad de Luisa María Calderón que ella pueda ser gobernadora en la siguiente elección.

Por lo que toca a la Reforma Hacendaria, o miscelánea fiscal como la han llamado algunos, la rapiña ha sido una de las muestras más palpables de todas las bancadas. Para decirlo de otra forma, no hay a quien irle ni a quien depositar la confianza plena de los mexicanos para que nos ayuden a construir un mejor país. Se dice que los priístas no han soltado el dinero del presupuesto de este año porque están siguiendo el mismo patrón de Vicente Fox Quesada de no ejercerlo para enviarlo al capítulo de subejercicios, y direccionarlos hacia donde más les convenga. Pero tampoco cantan mal las rancheras los miembros de la izquierda mexicana. El llamado de Andrés Manuel López Obrador para que panistas y perredistas se asocien y detengan las reformas hacendarias y energética habla de una mendicidad personal que busca exterminar al adversario antes que el bienestar de todos los mexicanos. Pobre país, con políticos tan deleznables y una sociedad que no empuja por su propia superación. Al tiempo.This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.