El punto toral de la estrategia propagandística de Andrés Manuel López Obrador se sustancia en la mentira. Pero nadie de entre su público y reporteros presentes en las conferencias mañaneras se asume capaz de refutar sus dichos infundados y mucho menos responder a las descalificaciones y

¿Quién cree que administraba los dineros recaudados para la causa, vía promesas a futuro y compromisos abyectos fundados en la deslealtad y la traición de dizque priistas y hasta albiazules, primero en el perredé y luego en Morena?

¿Cuántos amigos, amigas, cuates, cuatas, compadres y comadres del licenciado López Obrador trabajan en el gobierno de la 4T?

Es vox populi que el brazo de la ley comienza a torcerse en el espacio del Ministerio Público donde se presenta la denuncia y se abre la averiguación previa, ésta que cuando es consignada ante el juez suele tener errores de procedimiento, nimios acaso pero que son clave para determinar si procede o no el ejercicio de acción penal o la vinculación a proceso.