Libertad y libertinaje

sinpunto

Las campañas políticas tienen la particularidad de radicalizar los posicionamientos de cada una de las fuerzas en contienda, con alta incidencia en el comportamiento de la militancia. Ese radicalismo en ocasiones sugiere una brecha difícil de restaurar en el

colectivo social, pero hasta ahora el electorado mexicano se ha caracterizado por una madurez que pocos regímenes democráticos en el continente tienen, aunque eso no quiere decir que la base dura de los partidos se mueva tan fácilmente o se contente con la simple observación. Las campañas políticas iniciaron con un alto grado de encono que propició que las dos principales fuerzas políticas entrarán en una escalada de descalificaciones y denostaciones de índole personal.

La libertad se define como la facultad y el derecho de las personas para elegir de manera responsable su propia forma de actuar dentro de la sociedad, y es un derecho básico que a la vez resume la aspiración colectiva de todos los pueblos de la tierra porque implica todo un sistema de permisibilidades solamente acotadas por la letra de la ley. De ahí que siempre estemos hablando de la libertad de expresión, de la libertad de conciencia, del derecho a la expresión, a la religión, al pensamiento, culto, y tantas como sea posible adoptar y describir. La libertad de expresión forma parte de los derechos humanos de las personas y esta protegida por la Declaración Universal de 1948.

La libertad de expresión supone que todos los seres humanos tienen derecho de expresarse sin ser hostigados debido a lo que opinan, pero en contraparte la libertad puede resultar excesiva o abusiva en lo que se dice o se hace. Una particularidad importante de la libertad de expresión es que nunca debe ser objeto de censura previa, y debe regularse a partir de la responsabilidad ulterior. Por eso es que los partidos políticos, todos, aprovechan esa circunstancia de la regulación de la responsabilidad ulterior y utilizan la diatriba, la acusación vana y de mala fe, y hasta la descalificación personal como argumento de campaña, toda vez que como dice el manual no escrito, en la guerra y en el amor todo se vale, y las campañas son la guerra misma. Lo que no dice el manual es que las campañas debieran, por su naturaleza, ser el principal vehículo de la oferta política.

Hacerlo así significaría que los candidatos y los partidos políticos se circunscribirían a la propuesta como único nicho de atracción de un electorado que cada día confía menos en lo que dicen los candidatos, pero tampoco confía en las promesas de los partidos políticos porque lo que los ha distinguido son las mafias para el acceso al poder. Bien dice el señor López Obrador cuando se refiere a la mafia del poder, lo que no dice es que el forma parte de eso que tanto descalifica, porque si en México midiéramos la corrupción en función de lo que nuestros políticos gastan, el señor López Obrador resultaría el mas corrupto de todos. El usa la libertad de presión para ocultar su libertinaje político. Al tiempo. This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.