CNTE SIN DIÁLOGO

sinpunto

Si de algo podemos estar seguros los mexicanos es que la mejor labor que puede desarrollar un maestro esta en el aula. La desgracia de los mexicanos es que muchos de ellos piensan diferente y sitúan su labor en las calles y en la protesta publica. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación nació de la necesidad de crear una organización opuesta al presunto entreguismo y oficialidad del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

La realidad es que las expresiones magisteriales cercanas a la izquierda rampante que por ahora ha disminuido su representatividad con los magros resultados electorales de la jornada del domingo pasado, tienen por consigna oponerse a las decisiones gubernamentales y no alcanzan a entender que el Muro de Berlín cayó en 1989 y que el mundo cambio.

La mas fuerte de las secciones sindicales del magisterio aglutinadas en esa Coordinadora que tanto ha dado de que hablar durante los últimos tres años es la Sección XXII, encabezada por Ruben Nuñez Ginés, que cada día que pasa acumula delitos que seguramente le pesaran cuando le apliquen la ley por parte del Estado Mexicano. También hay que señalar que no es un improvisado, que sabe hacer muy bien su tarea y lee de forma excelente los escenarios. Por eso el contingente de profesores oaxaqueños que llegó a la Ciudad de México no ha sido tan numeroso como en otras ocasiones, pero han asumido el mismo papel para causar daño a la Capital de la República. Lo deleznable es que algunos anunciaron su llegada caminando y arrastrando sus maletas por la lateral de Reforma para comenzar a causarle daño a quienes aquí vivimos. La prudencia estuvo del lado de los ciudadanos, porque muchos querían agredir a los revoltosos.

Por lo pronto el Subsecretario de Gobernacion, Luis Enrique Miranda, señaló que no habrá diálogo hasta que los maestros estén en sus escuelas. Sin lugar a dudas esto disgustara considerablemente al señor Núñez Gines quien se dejara venir con sus huestes a cercar la Secretaría de Gobernacion. Lo que tiene que entender el señor Núñez es que ya no habrá elecciones en lo que queda del mandato del señor Peña Nieto, y que lo previsible es que por primera vez exista una respuesta de fuerza de parte del Estado. Al menos eso es lo que esperan la mayor parte de los ciudadanos que habitan en el Distrito Federal.