Descabellada petición

sinpunto

El derecho de petición está inscrito en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicano y cualquier ciudadano puede hacer uso del mismo. Esto quiere decir que los mexicanos tenemos un mecanismo para realizar todo tipo de solicitudes a quienes nos gobiernan, y lo podemos hacer en todo tiempo y en todo lugar. Es un derecho inalienable e irrenunciable, por lo que a toda acción de los particulares el Estado esta obligado a corresponder otorgando la petición o sustentando jurídicamente el porque no se hace la concesión. Pero también hay un adagio popular que reza que "en el pedir esta el dar", y esto quiere decir que siguiendo los canales adecuados y enmarcados el ley todos tendremos que encontrar una respuesta porque es una obligación constitucional.

Ante la evidente falta de cumplimiento del precepto los ciudadanos podemos ir más allá al solicitar la remoción inmediata del funcionario por la posible violación de nuestra Carta Magna. Para ejercer este derecho hay variados y distintos caminos, pero lo importante es que la instancia administrativa esta obligada a enviar una respuesta que satisfaga al ciudadano respondiendo en los términos que para el efecto marcan las leyes secundarias que regulan en derecho de petición. De presentarse el silencio administrativo el ciudadano pudiera alcanzar lo que se denomina "afirmativa ficta, que no es otra cosa que la exigencia del derecho porque así está establecido en la Carta Magna.

Pero regresando a la naturaleza del derecho de petición, hay un hecho que se presentó en días pasados con motivo del internamiento del Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, en el hospital militar para ser operado de un malestar menor que requiere de cuidados intensivos para evitar que tenga consecuencias mayores. El problema de esta eventualidad es que no existe una regulación acerca de la posible falta de quien detenta el encargo pueda ser suplido por alguien en caso de incapacidad por enfermedad, y solamente se establece quien tomará las riendas ante la probabilidad de una ausencia definitiva. Para decirlo de otra forma, el Presidente de la República permaneció sedado un tiempo en el que no existió un mecanismo de suplencia para la toma de decisiones porque la Constitución no ha sido adecuada a esta circunstancia.

Esto propicio rumores descabellados que hablaban incluso de la muerte del señor Peña a nieto, y los menos alarmistas señalaban su probable incapacidad con motivo de la gravedad del padecimiento. Lo peor de todo fue Rafael Loret de Mola, quien lanzo a las redes sociales de forma irresponsable un vídeo exigiendo la remoción inmediata del Presidente de la República a causa de la gravedad de su enfermedad que para el es cáncer. Si con ello buscaba posicionarse como líder de opinión no lo logro, pero si su pretensión fue darse a conocer para quien sabe que finalidad, encontró lo que buscaba. Lo grave es la exagerada e irresponsable petición que hizo en el sentido de que el señor Peña Nieto debe abandonar el encargo que le conferimos los mexicanos. El señor tuvo sus instantes de fama, pero su evidente desequilibrio intelectual lo perseguirá toda la vida. Al tiempo. This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.