Pues esto de ponerse la vacuna es toda una hazaña, los “viejillos” pues andan con sillitas para todo lado, no contienen bien sus “angustias”, dicen ellos, de hacer pipí o popó, tienen que tomar medicamentos y les daña la piel el sol o los fastidia el frío con las molestias de la reumas o los dolores articulares,