El Comercio de la Salud Mató el Juramento Hipocrático de las Doctoras y los Doctores
Días después de haberme recuperado del Coronavirus SARS-COV-2, de haber luchado por mi vida para superar los síntomas que tuve esos fatídicos seis días, donde constantemente sube de manera inesperada la temperatura;

Si algo hay claro en nuestro México es la incertidumbre en prácticamente todo. En descargo de ese clima que envuelve a nuestra geografía y demografía, justo es decir que esta situación no es sólo en México, sino en todo el mundo. Es el signo de nuestros tiempos, ni duda cabe.

Se cumple un año de lo que se podría considerar la peor afrenta al Estado de Derecho diría junto a la determinación de la Suprema Corte por llevar a juicio a ciudadanos mediante una consulta popular. 12 meses del “culiacanazo”, un evento que desmanteló al gobierno, sus operativos, su inteligencia y mantuvo impunes a las responsables, primero porque

La cotidiana embestida, desde el máximo púlpito del país, contra periodistas, reporteros, columnistas y medios de comunicación que disienten de la administración del licenciado López Obrador, ha dejado de sorprender incluso a los citados en esa letanía que los descalifica, estigmatiza e insulta con la ironía de, por ejemplo, colgar hamacas, en el Zócalo, para los dueños del diario Reforma y de El Universal para que se sumen al plantón de integrantes de Frenaaa.

Hoy la discusión gira en torno a la extinción de 109 fideicomisos, fondos sin lugar a dudas fundamentales para el apoyo de millones de mexicanos en actividades específicas, una decisión polémica. Dice el presidente que los fideicomisos se expropian “porque había corrupción” y no lo dudamos, pero como siempre en los últimos 23 meses, la forma en que se deciden los cambios, no solucionan el problema.