Agradezco la serie de opiniones que me han hecho llegar en relación al tema abordado en el picotazo del día de ayer, con esos mexicanos que figuran como fantasmas por su nula calidad de vida, los pobres entre los pobres y que hoy se ven imposibilitados a “quedarse en casa” para no contagiarse. 

El general Salvador Cienfuegos es una de las figuras más respetadas dentro del ejército, cinco décadas lo formaron como ariete de confianza y hasta con mano política, no se trata de un ex secretario más, el golpe todo indica es en contra de la línea de flotación del cuerpo del ejército, por ende, en contra del presidente de México,

Vaya polémica que se desató entre algunos periodistas por el picotazo del día de ayer. Mencioné que uno de los cánceres en nuestro gremio ha sido la falta de valor para asomarnos a nuestras tripas y reconocer que muchos sectores del periodismo en el país se quedaron

Francamente no sé cuántos periodistas somos en México, sería una buena tarea elaborar un padrón confiable separando a los que se "sienten" comunicadores de los que efectivamente han dejado piel y salud en esta profesión;

El presidente lo pidió , elevó la apuesta, dijo que si le juntaban 100.000 renunciaría, siempre y cuando las encuestas lo indicaran, pero no hablamos de la protesta turística que se realizó el sábado anterior, sino de los otros 100,000, la cifra que se nos viene encima, los muertos por el  Covid-19 y que ayer rebasaron los 81 mil, a este paso el día de los fieles difuntos ocupará muchos kilómetros.

Pues si, el presidente se los "desayunó", 180 mil o los que hayan acudido al zócalo fueron parte del platillo de lo que hemos advertido, el mandatario es el amo y señor de la agenda, tanto que la marcha y concentracion del sábado huele a anécdota, y ojo a esos mexicanos