Sé que el tema de la opacidad no le preocupa al Presidente de México, lleva mucho con el mantra de que él y sólo él es transparente, incorruptible. Será muy difícil convencer de que no es así, basta con leer la línea de tiempo y la discursiva para comprobar la facilidad con la que ha dilapidado su bono. 

Comienza la primera temporada de Netflix, todo un culebrón, “EL CANTO DE LOZOYA”. La serie promete ir de latido a latido en una pista que seguramente provocará ataques cardíacos en muchos espectadores,

Hola Ana Lucia, espero que allá, donde estés, todo sea mejor, ¿sabes? llevas el primer nombre de mi hija, también Ana, Ana Sofía… Ana, partiste a los cuatro años, no me imagino el dolor de tus padres, a los cuales los escuche,

Trump y AMLO son igualitos, a los dos les da por meter mano en la caja china de los trucos, allá, el tal Donald usa a discreción lo del muro cada que se estrella en el suelo de las preferencias electorales y requiere avivar a sus xenófobos seguidores, aquí el temita del avión presidencial está tan sobado que ahora servirá de escenografía para la mañanera.